Durante años pensaron que su hija estaba muerta


Anuncios

Las catástrofes naturales son un gran peligro que amenaza nuestras vidas constantemente sin que podamos ser capaces de pararlos. La gran magnitud de su fuerza y la incapacidad para predecir cuándo sucederán nos demuestran que no somos capaces de controlar todo, como siempre hemos querido creer. Sino que esto nos caerá encima en el momento en que menos lo esperemos.

Nunca se puede estar muy preparado para un hecho tan catastrófico como esto, ya sea un terremoto, un tsunami o una tormenta eléctrica, las personas pueden hacer unas cuantas cosas para evitar perder la vida y mantenerse lo más intactos posibles pero no pueden evitar que esto arrase con toda lo que está a su alrededor. Cada vez que apenas lo intentan todos terminan fallando garrafalmente.

Una de las mayores demostraciones de lo que puede hacer la naturaleza cuando se lo propone, es el tsunami que ocurrió en el año 2004 y que se cobró la vida de muchos inocentes. Se estima que fueron alrededor de unas 250.000 millones, una cifra realmente escalofriante. De ese episodio todavía escuchamos todo tipo de historias trágicas, de familias separadas y desamparadas por culpa de la catástrofe.

En esta oportunidad te traemos un pequeño relato de la vida real donde los protagonistas son una familia que lograron sobrevivir la mayoría de los integrantes, pero que no podían creer que sus dos hijos más pequeños, Raudhatul Jannah y el hermano Arif Pratama Rangkuti, no siguieran con vida después de eso. O eso creían ellos después de que los vieron perderse por culpa de la presión del agua que arrasaba con todo.


Anuncios

Esta familia creía que sus hijos habían muerto después del tsunami, ahora diez años después se llevan una gran sorpresa con respecto a su hija

La gran mayoría de las costas de Tailandia e Indonesia quedaron totalmente destrozadas después de que el tsunami pasara por allá, no había casas, las calles estaban partidas, había escombros por todas partes y las personas no vivían normalmente. Por suerte siempre hubo muchos voluntarios.

A pesar de la enorme cantidad de manos que estaban dispuestas a ayudar a las familias ahora en estado de total pobreza, eso no fue suficiente para encontrar a los dos pequeños, la gran cantidad de desaparecidos era demasiado grande como para hacerlo, era como buscar una aguja en un pajar.

 

Por suerte para esta familia parece que los milagros de verdad existen, ya que después de tanto buscar fueron recompensados por su gran esfuerzo. Hubo un día en el que la familia decidió dar un paseo para ver si en la calle lograban divisar a alguien que conociera a sus hijos, pero se encontraron con algo mejor que eso. La madre no lo podía creer cuando vio el rostro que se asemejaba demasiado con el de su hija mayor, hasta que se acercó y la reconoció. El alivio que obtuvo no se compara con nada.

 

Después de que la niña estuvo a salvo con ellos, ella le contó cómo fue que sobrevivió. Fue arrastrada por el oleaje hasta una isla y ahí un viejo y su esposa la criaron por un buen tiempo.


Anuncios

Comparte esta información…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *