Las imágenes más asombrosas cerca del reactor nuclear


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Durante las guerras se le hace un daño sumamente grave a toda la fauna y flora que habita en el lugar de combate. No lo notamos al principio, pero cuando cesa el fuego y las tropas se retiran solo queda un poco de escombros y maleza dañada que apenas pueden vivir. Las consecuencias por guerras siempre son las más tristes porque nadie se quiere hacer responsables por lo que hicieron.

Uno de los casos más graves de contaminación son los que vienen de parte de las grandes empresas radio activas, que se empeñan en crear armas con las que se pueda destruir al enemigo de manera más rápida y efectiva, pero que en el proceso de producción no les interesa lo que puede ocasionar en el entorno. El ejemplo más trágico de todo esto en lo que pasó en la planta radioactiva de Chernóbil.

Nadie quiere pasar por una experiencia semejante, a los que estuvieron ese día su vida no volvió a ser la misma. Es por esta razón que entendemos el miedo que les da si quiera recordar los hechos que ocurrieron en tan fatídico día, cuando los componentes radioactivos explotaron de la fábrica y terminaron por todos lados, contaminando y matando sin piedad todo lo que estuviera a su paso.

Alejarse y no volver jamás es algo que muchas personas han mantenido durante décadas, pero desde entonces ha surgido la duda sobre el estado actual de un territorio tan contaminado y peligroso como ese. Pues esas mismas dudas tenía el científico ucraniano Sergey que decidió ir a lo más profundo de los bosques, donde la fábrica convive con la maleza para poner una cámara e intentar captar todo.


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Este investigador va al sitio más contaminado de la tierra y coloca cámaras ocultas en la zona

Para nadie es un secreto que los humanos nos la pasamos invadiendo la fauna y flora, pero nunca se le ha hecho un daño tan grave a la naturaleza como lo hizo la explosión de componentes radioactivos en Chernóbil.

Desde 1986 Sergey ha estudiado las consecuencias de este acto dentro de esta zona, instaló distintas cámaras en puntos muy específicos y creó una especie de álbum en el que muestra las distintas especies animales que se han aventurado a vivir ahí.

La cantidad de animales es muy variada, pero todos tienen en común lo mismo: un lugar en el que puedan vivir en paz y lejos de los seres humanos. Incluso se tiene registro de especies en peligro de extinción, la cigüeña negra, que apareció como por arte de magia para habitar de lo más tranquilamente en un lugar abandonado por los hombres. Este espacio es muy ideal en ese aspecto pero al experto le preocupa que los animales sufran de mutaciones por culpa de la gran cantidad de componentes radioactivos en el ambiente.

La verdad es que una sorpresa encontrarse con tanta vida en un lugar que se pensaba que había muerto, pero Sergey mostró las pruebas que todos queríamos saber. Solo esperamos que no lo invadan de nuevo.


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